lunes, 1 de julio de 2013

Entorno


El latiguillo como en los países de nuestro entorno ha sido una constante en la oratoria política española de los últimos treinta años.

Sobre lo engolado y cursi de la expresión, lo peor es que resulta inexacta: quienes la utilizan sólo desean referirse a los países del -diríamos- semientorno norte.



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