Con mucha frecuencia los jefes presentan como suyas las realizaciones y logros de sus subordinados, cuando es evidente que en su mayor parte son fruto de la formación, capacidad y dedicación de quienes realizan directamente esos trabajos.
Por el contrario, los jefes no suelen tener en cuenta que todos los errores de la empresa les son imputables directamente pues les pagan para que prevengan los fallos que puedan producirse en el ámbito que tienen encomendado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario