Ante una posible adversidad caben dos actitudes:
-Una: entregarse a todo tipo de preocupaciones y esfuerzos tendentes a evitarla.
-Dos: despreocuparse y disponerse a recibir el embate.
Muchos afirman que en ambos casos se experimenta la misma cantidad de sufrimiento; la diferencia es que en el primer caso se padece
a plazos y, en el segundo,
al contado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario