jueves, 15 de mayo de 2014

Memorias


Siempre me han gustado los libros de Memorias. Valen por un curso entero de historia de la época. Y constituyen un fidedigno retrato de quien los redacta.

Además, como las Autobiografías y los Diarios, su lectura -aguijoneado el lector por la natural curiosidad- suele ser fácil y grata.

Diríase que son libros sin autor: los escribe el propio personaje.







No hay comentarios:

Publicar un comentario