miércoles, 6 de abril de 2016
Cortesía
Es frecuente que el convocante de una reunión, llegada la hora prevista para su comienzo, decida retrasarlo aludiendo a que conviene conceder un tiempo -normalmente quince minutos- de cortesía...
No acabo de comprender bien en qué consiste la mencionada cortesía hacia quienes hacen acto de presencia después de la hora estipulada para el comienzo de la sesión. Lo que sí me queda claro es que semejante costumbre supone una contundente falta de cortesía hacia quienes han llegado puntualmente a la cita.
Además, como el retraso de cortesía recompensa a los impuntuales, lo más probable es que cada vez sea mayor su número y cada vez sea mayor el retraso con el que acudan, fiados de la consabida cortesía. Por lo que los organizadores corteses se verán obligados a incrementar una y otra vez la duración del retraso...
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