Paseando la otra tarde por el Retiro, Cirilo se detuvo unos momentos y me dijo:
-Hoy día no es que haya más
malos, sino que hay muchos menos
buenos
Y, tras unos cuantos pasos, volvió a detenerse y añadió:
-¿Y sabes porqué hay muchos menos
buenos? ¡Porque casi nadie se propone serlo!
No hay comentarios:
Publicar un comentario