miércoles, 12 de octubre de 2016

Intermedias


Casi todo en esta vida sorprende.

Una de las cosas que a mí más me sorprenden es la llegada de las dos estaciones intermedias, la primavera y el otoño.

De pronto un día comienza la primavera. Para mí ese día lo marca la floración de un par de almendros que hay plantados en la entrada del recinto en el que trabajo. Gran suerte la de disponer de este indicador tan bello y auténtico.

El caso del otoño es muy diferente. También hay todos los años en Madrid un buen día en el que de pronto aviones de guerra, transporte y helicópteros comienzan a surcar el cielo en medio de la pacífica jornada laboral. Son los ensayos del desfile del día 12 de octubre y para mí, que estoy situado más o menos sobre la ruta que recorren en los ensayos, constituyen el anuncio de que ya estamos en otoño.

Almendros y aviones de combate me hacen consciente cada año de la llegada de las estaciones intermedias.




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