martes, 18 de octubre de 2016

Medicamentos


Mi tía Julia ha cumplido noventa y seis  años el pasado mes de enero. Ha superado con éxito las fracturas de ambas caderas y a fecha de hoy es capaz de caminar sin ningún tipo de ayuda. Va todos los días a Misa de doce en donde -desde hace muchos años- dirige el coro de señoras que canta a diario en la celebración litúrgica, para lo que las reúne en su casa un par de veces por semana para ensayar en torno al piano que, por supuesto, ella sigue tocando.

Pues bien, más de una vez la he escuchado ponderar la utilidad del siguiente criterio: tomar la mitad de la medicación que el médico receta. Y me consta que, con frecuencia, ella misma sigue tan incorrecto proceder.

Por mi parte, sólo puedo apuntar una posible explicación al caso: que los facultativos, cuando recetan cuatro, saben que con dos puede curarse el enfermo; y que añaden otros dos para asegurar el éxito de su intervención...





No hay comentarios:

Publicar un comentario